12 feb. 2010

La aurora de Nueva York tiene
cuatro columnas de cieno
y un huracán de negras palomas
que chapotean las aguas podridas.

La aurora de Nueva York gime
por las inmensas escaleras
buscando entre las aristas
nardos de angustia dibujada.

La aurora llega y nadie la recibe en su boca
porque allí no hay mañana ni esperanza posible:
a veces las monedas en enjambres furiosos
taladran y devoran abandonados niños.

Los primeros que salen comprenden con sus huesos
que no habrá paraísos ni amores deshojados;
saben que van al cieno de números y leyes,
a los juegos sin arte, a sudores sin fruto.

La luz es sepultada por cadenas y ruidos
en impúdico reto de ciencia sin raíces.
por los barrios hay gentes que vacilan insomnes
como recién salidas de un naufragio de sangre.
 
 
Federico García Lorca
Poeta en Nueva York.
 
 
 
 
 
"Es que yo a Federico siempre le quise, ¿sabes? Siempre siempre..."

9 comentarios:

  1. *o*

    me ha encantado, a mi federico también siempre me ha gustado muchisimo!! >.<

    La foto es MUY chula ^^

    besos desde francia

    ResponderEliminar
  2. Muy bonita entrada, como siempree!!
    Un besoo ;)

    ResponderEliminar
  3. Te apoyo siempre siempre,,,Aunque no estaría mal poder viajar a Nueva York y poder escribir nuestros propios poemas ¿no crees? :)

    ResponderEliminar
  4. Mi favorito: REYERTA :) (la genialidad es atemporal).

    En la mitad del barranco
    las navajas de Albacete
    bellas de sangre contraria,
    relucen como los peces.
    Una dura luz de naipe
    recorta en el agrio verde
    caballos enfurecidos
    y perfiles de jinetes.
    En la copa de un olivo
    lloran dos viejas mujeres.
    El toro de la reyerta
    se sube por las paredes.
    Ángeles negros traían
    pañuelos y agua de nieve.
    Ángeles con grandes alas
    de navajas de Albacete.
    Juan Antonio el de Montilla
    rueda muerto la pendiente,
    su cuerpo lleno de lirios
    y una granada en las sienes.
    Ahora monta cruz de fuego,
    carretera de la muerte.
    *
    El juez, con guardia civil,
    por los olivares viene.
    Sangre resbalada gime
    muda canción de serpiente.
    Señores guardias civiles: aquí
    pasó lo de siempre.
    Han muerto cuatro romanos
    y cinco cartagineses.
    *
    La tarde loca de higueras
    y de rumores calientes
    cae desmayada en los muslos
    heridos de los jinetes.
    Y ángeles negros volaban
    por el aire del poniente.
    Ángeles de largas trenzas
    y corazones de aceite.

    ResponderEliminar
  5. qe bonitooo!!
    me encanta pasarme por tu blog, es genial!

    ResponderEliminar
  6. Que hermoso,
    me ha encantado esta entrada,
    tiene una esencia divina!!

    Ahora te enlazo ;)
    Besos linda!!
    y feliz san valentin

    ResponderEliminar
  7. enorme la poesía, no sé como llegué hasta aquí, pero me encantó =)

    ResponderEliminar

Grita un poquitín más alto...

Nubes


MusicPlaylistRingtones
Create a playlist at MixPod.com